LA SECTA FAMILIAR NARCISISTA MATRIARCAL

El circo, maroma y teatro presente en la familia narcisista




El circo, maroma y teatro presente en la familia narcisista

Hablar de familias disfuncionales es complicado, pues ninguna familia es completamente funcional desde el punto de vista sistémico. Todas las familias experimentan crisis, retos, falta de armonía, conflictos y caos, en mayor o menor medida, por lo que de alguna manera existirán siempre momentos en los que la familia no funcione de manera totalmente armónica, sin embargo, no significa que todas las familias sean tóxicas.

Es importante pues comenzar a diferenciar entre familia tóxica y familia disfuncional. Todas las familias tóxicas son disfuncionales, pero no todas las familias disfuncionales son tóxicas. Las familias tóxicas son aquellas en las que reina el abuso constante, en donde posiblemente existan uno o más trastornos mentales, en uno o más miembros de la familia. En las familias tóxicas siempre existirá un grado excesivo de disfuncionalidad y por supuesto, en las que evidentemente existe violencia intrafamiliar.

En los sistemas familiares narcisistas, en donde uno o los dos padres son narcisistas, el sistema jerárquico está de cabeza desde el punto de vista de las responsabilidades y la concepción que existe entre los padres y los hijos. Es decir, que en lugar de concebir una familia en donde el padre y la madre deberían ser la fuente de amor incondicional y sacrificio personal hacia los hijos, el sistema jerárquico está de cabeza, y los padres se colocan, ya sea ambos o uno de ellos, en el papel de receptor y merecedor de los sacrificios de los hijos hacia los padres. En el sistema familiar narcisista, la pirámide jerárquica de amor está “patas pa´rriba”.


Lo anterior se debe al narcisismo presente en el sistema familiar, en el que se concibe que deben ser los padres para quién los hijos se sacrifiquen y sean fuente incondicional de amor, los papeles de la responsabilidad están invertidos de tal forma que los hijos se convierten en fuente inagotable de suplemento narcisista de los padres.


En este artículo trataremos específicamente de los rasgos y síntomas presentes en el sistema del matriarcado narcisista, ya que el sistema del patriarcado narcisista tiene connotaciones paralelas pero muy diferentes en la mayoría de los síntomas.


Si detectas algunos de los siguientes rasgos en tu sistema familiar de matriarcado narcisista, quiere decir que te encuentras en un ambiente de abuso normalizado, y es altamente probable que tu sistema sea un sistema familiar narcisista matriarcal integrado:


  1. Negligencia de la madre. Los hermanos toman el papel de padres ante la ausencia de la madre (parentificación). Los hermanos tratarán de justificar a la madre a toda costa. La presencia del padre estará prácticamente nulificada por la madre.

  2. Comportamiento Abusivo. La madre ausente carentes de fuente psicoafectiva hacia los hijos, siendo los hijos cómplices del mismo, podrán desestimar el abuso mediante la relativización de los hechos, e incluso podrán funcionar como distractores o cortinas de humo para disimular que en su sistema no existe abuso. Ante invitados o ante la comunidad en donde se desenvuelve la familia, no se delatará a la madre por ningún motivo, por el contrario, se dará la impresión de que, al centro de la familia, la familia es perfecta y ahí “no pasa nada”.

  3. Celos inexplicables. Ante los celos y la rabia inexplicable de la madre sobre sus hijos, los mismos tratarán de encontrar una justificación: “es que nuestra madre nos quiere mucho” o, “por tanto miedo a perdernos, así se comportó nuestra madre, pero hay que aceptarla”.

  4. Posesividad enfermiza de tu madre sin que hayas podido revelarte. Cada vez que alguien se revela ante el sistema familiar de abuso, el mobbing familiar se encargará de tranquilizarte: “ya deja eso así…” o “no mortifiques a nuestra mamá”.

  5. Codependencia con la madre. Ante la incapacidad de algunos de sus hijos de dejar el seno familiar, los hijos de forma paulatina comenzarán a aceptar su papel: “así nos tocó vivir”, o “… podría ser peor, hay familias peores”.

  6. Falta de Empatía por parte de tu madre. No le importan tus proyectos, y ante tal escenario, los hermanos y el padre, paulatinamente dejarán sus proyectos personales para conformarse con el destino que les tocó vivir.

  7. Inflexibilidad. El sistema familiar narcisista se balanceará siempre entre la espada y la pared. Por un lado, tendrás una pared en donde recibirás “amor narcisista” si te apegas al sistema, o encontrarás la espada con la que la madre gobierna el sistema.

  8. Manipulación. Ante la manipulación de la madre, los hijos y el padre poco a poco serán manipulados para que todos piensen de una misma forma: la forma de pensar de la madre. A través de los años, es como observar un sistema en el que todos son autómatas, sin capacidad de pensar diferente a la madre. A este estado, en el que el sistema familiar narcisista llega después de años de manipulación, se le podría llamar un sistema familiar narcisista integrado, es decir, en el cual todos actúan como la madre, piensan como la madre y castigan como la madre.

  9. Imagen Superficial. Será imposible tener conversaciones profundas y maduras en el sistema familiar narcisista hiper-normalizado o integrado.

  10. Superioridad o Grandilocuencia. La madre siempre tendrá la razón en el sistema familiar narcisista y lo que diga la madre es ley esculpida en oro. Nadie tiene autoridad sobre la madre.

  11. Marginalización de uno o varios hijos. Si en tu sistema existe el hermano que ya se fue, autoexiliado o expulsado sin que hubiera una razón justa o entendible, es altamente probable que tu sistema familiar haya creado uno, o varios chivos expiatorios.

  12. Tratar de que los deseos de los padres sean ejercidos a través de los hijos será lo normal. Esa normalización de las estructuras boca abajo, es decir, lo normal es que los padres sirvan a los hijos como proveedores emocionales y no al revés, es resultado de una normalización de una estructura disfuncional y enfermiza. Cuando los hijos están para servir emocionalmente a los padres, se crea una parentificación de los hijos, en donde los roles están cambiados, sin que nadie o casi nadie se revele ante el sistema, lo que será indicativo de un sistema de abuso hiper-normalizado.

  13. Anteponer las necesidades personales de los padres ante las necesidades básicas de sus hijos, incluyendo las psico-afectivas. Si en tu sistema familiar existe esta situación, provienes de un sistema de abuso normalizado o integrado. Los padres son los que tienen que anteponer sus necesidades o gustos personales para cubrir las necesidades básicas de sus hijos, y no al revés.

  14. Por lo anterior, cuando uno o varios de los hijos que se convierten en los chivos expiatorios delatores del abuso, quienes desde muy temprana edad detectaron que algo no andaba del todo bien, el sistema comienza un proceso de mobbing familiar en contra de los delatores o desertores del sistema familiar. En otro blog hablaremos específicamente de las estrategias de los padres narcisistas, incluyendo el mobbing familiar.

Cuando comienza el mobbing familiar (bullying familiar estratégico y teledirigido hacia los chivos expiatorios) la familia se comienza a convertir en una especie de secta, más que en una familia funcional. Las complicidades de la madre con el padre y con los hijos para crear un ataque contra el chivo expiatorio de la familia (aquel que se revela contra el sistema) comenzarán a dar la impresión de estar dentro de una familia de las películas de gangsters italianos (versión femenina del patriarca) en donde los hilos de los hijos se mueven al son de la madre, en donde la secrecía predomina y las verdades a medias y las mentiras a media luz son el pan de cada día. Dentro de la secta familiar, nadie sale y pocos entran. El exilio de los hijos que se revelan ante tal injusticia, serán privados de los privilegios de pertenecer a la familia, desde información de lo que sucede dentro del sistema familiar, hasta el económico y psicoafectivo. Nadie tiene permitido contactar al chivo expiatorio sin que a madre narcisista lo apruebe o lo intente sabotear.


Para entender cómo funciona un sistema familiar sectarizado, es posible que entender la diferencia entre clan y secta sea requerido para entender el contexto de este escrito. El clan familiar como concepto de un sistema familiar en las diferentes culturas ancestrales, está intrínsecamente unido por sus raíces familiares y con el linaje de las familias que conforman el clan. Es concebido como un sistema jerárquico y de códigos de honor familiar que pasa de generación en generación. El clan por lo general es exógamo desde el punto de vista antropológico y encuentra su principal cohesión en el respeto que existe por el linaje ancestral de las diferentes familias que conforman el clan. La unión de esos linajes familiares en un mismo grupo corresponde a la creación del clan, concebido como sistema familiar en donde los diferentes liderazgos ancestrales se unen para formar el clan.


Por otro lado, la palabra secta por lo general, es usada para definir a un grupo particular dentro de un grupo religioso. En muchas ocasiones, ciertos grupos de personas o líderes espirituales han utilizado la creación de sectas para dominar y manipular las mentes y el libre albedrio de los miembros, por lo que, en muchas ocasiones, estas sectas a través del culto o la adoración de uno o varios de sus líderes inducen ideas en los miembros de tal forma, que se generan sistemas de dominio automático sobre los que conforman la secta.


Estos autómatas, o miembros de la secta, perderán un gran sentido de consciencia y asertividad, ausentes de crítica a la secta, y dejándose llevar por las creencias de los líderes o el líder de la misma. Este tipo de manipulaciones de líderes psicópatas o sociópatas han provocado enormes estragos a lo largo de la historia sobre millones de personas que, consciente o inconscientemente, se entregaron a las instrucciones dictadas por el líder de la secta.


En el sistema familiar narcisista, sucede precisamente lo anterior, por lo que podríamos decir sin temor a equivocarnos, que un sistema familiar narcisista matriarcal funciona de forma muy parecida a una secta religiosa, en donde el líder es la madre narcisista, y los seguidores autómatas serían los hijos carentes de valor para enfrentarse o revelarse contra la madre narcisista. Los hijos ni huyen, ni se confrontan o se revelan al sistema o a la madre en este caso.


De acuerdo con un artículo escrito por el Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Español, “es fácil adivinar que escapar sano de una familia narcisista no es una tarea fácil. Lo más frecuente es que la absorción sea tal, que los hijos desarrollen también una personalidad narcisista. Su carga genética se complementa con una crianza inexorable y muchos no tendrán escapatoria. Pero muchos otros, con la llegada de la adolescencia y su exposición social a distintos credos y tendencias, reconocerán su sometimiento e iniciarán un lento proceso de independización y transformación”.

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